FC BARCELONA GOLEÓ 4-0 AL DEPORTIVO LA CORUÑA
Los catalanes, ya con el
conocimiento de las victorias del Real Madrid y del Atlético de
Madrid, no podía quedarse atrás en la tabla general y sacó a relucir todo su
poderío desde el arranque del encuentro frente a un Deportivo La Coruña que
solo resistía, a lo que podía, para mantener su portería imbatible.
Pasaban los minutos y el cotejo
se inclinaba a favor del cuadro de Luis Enrique, que visitó de
naranja, y fue solo cuestión de tiempo, y talento de sus dirigidos, para estar
al frente en el marcador.
En una jugada Iván Rakitic mostro
su visión de juego al mandar un pase de 20 metros a Lionel Messi que, a
pesar de su estatura, cabeceó la pelota y mando la pelota la fondo del arco.
Acto seguido, los culés se
hicieron dueños del campo y cada vez que se acercaban al arco rival, se
encendían las alarmas por la presencia de Messi, Neymar y Suárez.
Pasado treinta minutos, a los 33,
una jugada fantástica se dio en el partido cuando el brasilero Neymar controló
el balón y se acomodó cerca al arco, sin embargo, pierde el balón, pero Messi,
atento a la acción, recupera el esférico, la pica, y la redonda se metió
lentamente a las redes.
Minutos después el Pistolero
Suárez pudo marcar el tercero, pero por la complicada ubicación en la que
se encontraba, no le pudo pegar bien a la pelota y su disparo fue rechazado por Fabricio.
Para la segunda parte, el cuadro
catalán no dejó de pisar el acelerador y a los 64 minutos, nuevamente, Lionel
Messi se hizo presente en el marcador, poniendo el 3-0, y, a la vez, llegando
al triplete.
Los momentos posteriores a la ya
decretada goleada solo significaron la supremacía del Barcelona en el ritmo del
lance. No había nada que los pudiera detener y es que el club deportivista dejó
mucho qué desear, no había reacción.
Suárez tuvo su segunda
oportunidad después de recibir un pase del ingresado Rafinha, pero su remate se
fue apenas elevado de la portería rival.
La escuadra de Luis Enrique siguió
atacando con insistencia al arco local, pero no tuvo la misma fortuna que veces
anteriores hasta que a los 83 minutos, el balón terminó impactando en Sídney
para luego entrar a su propio arco. El autogol puso el 4-0.