martes, 20 de enero de 2015

FC BARCELONA GOLEÓ 4-0 AL DEPORTIVO LA CORUÑA



Los catalanes, ya con el conocimiento de las victorias del Real Madrid y del Atlético de Madrid, no podía quedarse atrás en la tabla general y sacó a relucir todo su poderío desde el arranque del encuentro frente a un Deportivo La Coruña que solo resistía, a lo que podía, para mantener su portería imbatible.

Pasaban los minutos y el cotejo se inclinaba a favor del cuadro de Luis Enrique, que visitó de naranja, y fue solo cuestión de tiempo, y talento de sus dirigidos, para estar al frente en el marcador.
En una jugada Iván Rakitic mostro su visión de juego al mandar un pase de 20 metros a Lionel Messi que, a pesar de su estatura, cabeceó la pelota y mando la pelota la fondo del arco.
Acto seguido, los culés se hicieron dueños del campo y cada vez que se acercaban al arco rival, se encendían las alarmas por la presencia de Messi, Neymar y Suárez.

Pasado treinta minutos, a los 33, una jugada fantástica se dio en el partido cuando el brasilero Neymar controló el balón y se acomodó cerca al arco, sin embargo, pierde el balón, pero Messi, atento a la acción, recupera el esférico, la pica, y la redonda se metió lentamente a las redes.
Minutos después el Pistolero Suárez pudo marcar el tercero, pero por la complicada ubicación en la que se encontraba, no le pudo pegar bien a la pelota y su disparo fue rechazado por Fabricio. 
Para la segunda parte, el cuadro catalán no dejó de pisar el acelerador y a los 64 minutos, nuevamente, Lionel Messi se hizo presente en el marcador, poniendo el 3-0, y, a la vez, llegando al triplete.

Los momentos posteriores a la ya decretada goleada solo significaron la supremacía del Barcelona en el ritmo del lance. No había nada que los pudiera detener y es que el club deportivista dejó mucho qué desear, no había reacción.
Suárez tuvo su segunda oportunidad después de recibir un pase del ingresado Rafinha, pero su remate se fue apenas elevado de la portería rival.
La escuadra de Luis Enrique siguió atacando con insistencia al arco local, pero no tuvo la misma fortuna que veces anteriores hasta que a los 83 minutos, el balón terminó impactando en Sídney para luego entrar a su propio arco. El autogol puso el 4-0.